Skip to main content
·Newsletter
🎙️ Ejercicio de locuciónLee el texto en voz alta mientras escuchas el audio. Trabaja entonación, ritmo y naturalidad.

Escuchar en Spotify

Ejercicio · Locución de opinión · Actualidad

Depelícula

Ángel G. Morón·Lectura: 8 min·GymVoz Newsletter

De un tiempo a esta parte tengo la sensación de estar viendo una película. Lo que no tengo claro es si es una peli de terror, de humor, de drama, de intriga, de acción, de suspense…Supongo que tiene un poco de todo. Será eso sí. Que la película a la que asistimos en nuestro país está salpimentada por muchas salsas, la mayoría amargas.

La última vez que me decidí a reflexionar en voz alta me centré en Ceuta. Acababa de ocurrir el asalto masivo, la invasión. Han transcurrido casi dos meses y la situación lejos de mejorar ha ido a peor. La incapacidad, ineficacia, incompetencia e ineptitud de los responsables políticos es harto evidente. De los políticos que tienen mando en plaza, porque señalar al pobre alcalde de la ciudad autónoma es, cuando menos, miserable.

Y sí. No se puede hacer peor. Lo sorprendente es la capacidad de aguante de los ceutíes a los que les han hurtado sus vidas. Ojo, que también hay paisanos que están aprovechando la coyuntura para sacar unos cuartos a los inmigrantes con los llamados «pisos patera». La mayoría de los recién llegados, no obstante, está en la calle o más bien en las playas. La del trampolín lleva tiempo siendo la del polvorín, a punto de explotar. Pero de momento no ha habido chispa suficiente como para prender una llama y haga que todo reviente. Que parece que es lo que se quiere provocar, todo sea dicho.

Creo que para cualquier persona con sentido común la solución pasa por retornar a todas las personas que han entrado en España ilegalmente. Punto. Lo antes posible. Punto. Y que no vengan con legislaciones ni derecho humanitario ni menores.

Las fronteras están por algo. Existen porque así es el mundo. Hay países diferentes con normas de convivencia y culturas diferentes. Todos somos ciudadanos del mundo, pero cada uno con sus particularidades, su idiosincrasia. Y, como siempre digo, el derecho a buscar una vida mejor y progresar es un derecho universal, sí. Pero hay que atenerse a las normas, a las reglas, a los protocolos. Gustarán más o menos. Pero hay que someterse a un control y a un registro cuando te quieres cambiar de país y establecerte en otro. ¿Para qué? Pues para ser un ciudadano de pleno derecho y de plenas obligaciones también. Porque de eso va ser ciudadano.

Lo de Ceuta no es una crisis humanitaria. Es otra cosa. Es la utilización, manipulación de nacionales de un país, Marruecos, con objetivo político: la soberanía de Ceuta y Melilla. Es lo que creo. Y como yo, me parece que muchísima gente, a tenor de lo que vamos sabiendo día tras día. Dicho esto, espero que los ceutíes recuperen su vida, pero esta película de terror me gusta cada vez menos…

Vamos con la película de acción, porque en las películas de mafiosos suele haberla, ¿no? Las cloacas del PSOE, lideradas por la tal Leire junto a varios adláteres, contactaron con un clan de delincuentes en Extremadura para amedrentar como poco a la Juez encargada del proceso del hermanísimo. ¿Pero qué me estás contando? ¿No puede ser? ¿Será un bulo? Es imposible un tejemaneje de este calado. Imposible, imposible. Pues parece que fue posible. Parece que los días que su Sanchidad se recluyó como hombre enamorado se pergeñó una estrategia para desmontar todos los procesos afectos al círculo de Don Pedro el resiliente.

No les salió bien porque la Juez Biedma no se arrugó en la instrucción y el tipo de las chirimoyas finalmente fue condenado a 9 años de inhabilitación para empleo o cargo público como responsable de un delito de prevaricación administrativa. Un comportamiento nada ético ni moral.

Y ahora el otro frente del inquilino de la Moncloa que ya se refiere primero a su contraria como Begoña Gómez y no como su mujer. Dice que primero es Begoña y luego su mujer. Marca esa diferencia imagino que con el objetivo de presentarla como una persona normal. Y no, querido Pedro, no es una persona normal porque es la conyuge de un presidente de un país y por lo tanto tiene unas consideraciones especiales. Precisamente de eso trata su procesamiento, de cómo Begoña Gómez hizo prevalecer su condición de mujer de para conseguir sus objetivos personales. Tráfico de influencias y malversación de caudales públicos son los dos delitos que se le imputan a Begoña Gómez, esposa del presidente del gobierno. Habrá juicio con jurado popular. Miedo me da pensar, visto lo visto, cómo pueden ser acongojados los miembros del jurado para que su buen juicio sea el que tiene que ser.

¿Cómo es posible que el ejecutivo diga que hacer justicia será absolver a esta señora? Hace unos días, tras el consejo de ministros, la portavoz, una tal Elma no sé qué, decía que confiaba en la Justicia y que por eso estaba convencida de que Begoña saldrá bien parada porque, de lo contrario, no habría Justicia. Bueno, no sé de qué me extraño si con el fiscal general de Estado, que fue condenado, los estamentos gubernamentales siguen diciendo que es inocente.

Es que es de coña. Cuando una sentencia es acorde a mis intereses digo «Se ha hecho Justicia» y cuando es contraria pues «es lowfare», «los jueces son fachas» «la sentencia no se ajusta a la realidad». Lamentable. Un ejecutivo JAMÁS debe inmiscuirse en la Justicia. La separación de poderes es sacrosanta. Lo que pasa es que en España esta separación está diluida desde el momento en que los políticos meten las zarpas en la elección de jueces del Consejo General del Poder Judicial, por ejemplo, que son los que luego eligen a los del Supremo.

Nunca entenderé eso de que hay jueces progresistas y conservadores. ¿Cuotas en la magistratura? Lo dicho, es de traca cómo está montado el sistema. Cuántas cosas habría que reformar para que España y los españoles camináramos con mayores garantías, para que fuésemos de verdad una democracia seria.

Ah, y también me paro en el otro lado de la horquilla, que no se diga que no reparto estopa a siniestro y diestro. El asunto del ático de Ayuso. Menudo lío tan poco claro y tan estúpido. De momento ¿qué narices hace una administración comprando un piso? ¿Cuál iba a ser el destino? ¿Un despacho vivienda? Se compró por más de 6 millones de euros un ático de 485 metros cuadrados en el barrio de Chamberí. Después de que trascendiera esta ¿arbitrariedad? la señora Ayuso ha ordenado la puesta en venta del piso de marras. A ver si el escándalo pasa pronto y se olvida.

La película de humor, más vale reír, nos lleva al «joyitas», el que fuera referencia para la izquierda, ese que decía que ser socialista era tener poco y dar mucho, ese dechado de virtud y moral, Don José Luis Rodríguez Zapatero, el otrora señor de las cejas es ahora el señor de los anillos, bueno y de las pulseras y de los collares. Dijo al juez que en 10 días daba norte sobre el origen de las baratijas halladas en su caja fuerte particular. Tres meses después dice que se las dio un rey saudí que ya está criando malvas, el pobre, así que ya no se le puede preguntar. Además, son regalos del 2007, lo justo para que el delito, si lo hubiese, prescriba según parece.

Las alegaciones de Zapatero, que bien podía haber dado ante el juez, encajan muy bien con estrategia procesal para salir bien parado del atolladero. Pero, eh, presunción de inocencia con el ex presi, que nadie me tache de sesgado ni tendencioso. Pues eso, dejemos que la Justicia dé o quite razones. Aunque parece que le han cogido con el carrito del helado al señor de las cejas, o sea de los anillos, de las joyas.

En fin, mires por donde mires, todo lo que tiene que ver con la administración de lo público, de nuestros dineros, constituye una película dramática. Sí. Porque es un drama contribuir con tu esfuerzo al Estado del bienestar y darte cuenta un día tras otro que el dinero público o bien se roba o bien se usa mal, o bien se despilfarra con gran alegría. De vez en cuando veo a algún tuitero, un tal Pablo Cambronero que sube noticias para «radicalizarte». Sus noticias a veces son el reparto discrecional de dinero en cada consejo de ministros. El destino de muchas de las partidas es peregrino. Por ejemplo, en el último se «regalaron» 342 millones de euros a la organización internacional del trabajo, la OMS, la ONU mujeres entre otras instituciones. Hay un sinfín de partidas que se citan pero que son inconcretas, son como genéricas. Es decir, el manoseo del dinero público que hacen cada semana desde la Moncloa es como para radicalizarte.

Y es que jugar con el dinero público crea adicción. Porque si lo pierdes y lo malgastas no pasa absolutamente nada y esa sensación de impunidad debe dar como una subida de adrenalina o de endorfinas, qué sabré yo que jamás he gastado dinero que no fuera mío. Bueno, al menos no soy un yonki del dinero público. Prefiero el dinero privado, ese que sé de dónde viene y que me ha costado ganar con mi esfuerzo, con mi creatividad, con mi talento, con mi trabajo.

Bueno, y hasta aquí mi disertación de hoy. Un surtido variado, que así es la actualidad patria. Otro día hablo de vivienda, de contratos de renta antigua, propiedad privada, desahucios…Ese es un tema que da para una reflexión tranquila y sesuda.

Espero no haberte radicalizado demasiado. Más vale relativizar y decir aquello de «a vivir que son dos días». Salud.